Tras la eliminación de Los Ángeles Lakers de los Play-Off de la NBA en el 5º partido de las semifinales de conferencia a manos de Oklahoma City Thunder (4-1), me gustaría hacer una pequeña reflexión sobre el futuro del equipo.
¿Alguien piensa que no es necesario un cambio de rumbo radical en el conjunto angelino? Yo creo que sí. Tener un jugador como Kobe Bryant en un equipo es un lujo, pero no nos creamos que es el mejor jugador de la NBA. Para mí hay jugadores como Kevin Durant que son mejores que él. Y este comentario viene a cuento del comportamiento de Kobe en la cancha en el Play-Off contra Oklahoma. Parecía que él era el mejor jugador de la NBA de todos los tiempos, es más, parecía que él era el único jugador que había sobre la pista con la camiseta de los Lakers.
Vale que la plantilla de los Lakers no es la mejor del mundo, pero tiene jugadores muy desaprovechados que podrían aportar mucho más al juego del equipo si la primera, la segunda, la tercera y la cuarta opción de los Lakers no fuese Kobe. Y no solo me refiero al menospreciado y minusvalorado Pau Gasol, sino a jugadores como Andrew Bynum, Steve Blake o Matt Barnes. Incluso metería en este grupo de jugadores a Ron Artest (perdonad que no lo llame Metta World Peace, pero no me sale).
Sin embargo, dado que Kobe Bryant va a seguir jugando en el conjunto angelino, creo que la reestructuración del equipo debe ser inminente. Hay dos opciones: que el equipo siga jugando como hasta ahora (Kobe-sistema) y entonces da igual los jugadores que tenga alrededor porque seguirán perdiendo, como en las dos últimas temporadas, o rodear a Kobe de buenos jugadores como Gasol, Bynum, Fisher, Odom, Vujacic, Farmar..., como en los dos anillos que han ganado en 2009 y en 2010, y jugar con ellos.
La verdad es que no es lo mismo tener en un equipo a Fisher, Odom, Vujacic, Farmar... que a Sessions, Ebanks, Blake, Barnes... Pero no creo que el equipo sea tan malo como para que todos los tiros se los tenga que jugar el señor Bryant. Que se tira cada mandarina que a mí, personalmente, me pone de los nervios.
Pero bueno, esto es lo que hay. En verano veremos qué hacen en Los Angeles. Por cierto, para mí, lo mejor que le puede pasar a Pau Gasol es que le traspasen. Ahí lo dejo.
P.D.: Y un regalo muy representativo de la desesperación y el descontrol que han sido los Lakers este año. Ahí queda eso.

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